3 de junio de 2013

LAS PREFERENTES, UN NEGOCIO PIRAMIDAL

Les contamos un caso práctico. Una entidad bancaria nos ofrece INVERTIR dinero a perpetuidad (esta palabra léase en letra muy pequeña) en un cuadro que ha valorado en 2.000 euros, sin embargo el precio real de la obra son sólo 1.000. La entidad nos dice que nos dará a cambio un interés del 3% siempre que haya beneficios para el banco (también en letra muy pequeña). En ese tiempo lo que el banco espera es que mediante la inflación y los movimientos alcistas del mercado, la obra de arte alcance el precio al cual nos han vendido la inversión y además llegue a incrementarse. Sin embargo no se tiene en cuenta que el valor del cuadro ha podido depreciarse, nos lo han podido robar o el autor haber terminado pasando de moda, por lo que el precio al que se encontraba en el momento de la inversión no era el real, si no "el precio de una expectativa". Nuestra inversión pendería de los hilos de la incertidumbre y los vaivenes de los ciclos económicos por lo que hemos pagado un sobreprecio y la posibilidad de perder nuestro dinero invertido como ya está sucediendo en los últimos meses.

Este ejemplo nos lleva a las conocidas Participaciones Preferentes, estos días protagonistas de los medios por el caso Bankia. Las preferentes son un producto financiero híbrido entre renta fija y acciones que carecen de fecha de vencimiento. Su polémica radica en su carácter PERPETUO. Según define la RAE perpetuo es lo que dura y permanece para siempre, y nada puede serlo ya que todo en esta vida tiene un final, a excepción sólo para los que sean creyentes de Dios que es el único que carece de principio y fin. Pero este no es el único problema que plantean las preferentes ya que si se quiere recuperar el dinero invertido es necesario ponerlas a la venta en el Mercado Secundario y esperar a que alguien las compre, algo muy difícil en plena crisis considerando que el precio de salida podría ser muy inferior al inicial. A todo esto le añadimos su escondido veneno: no están garantizadas por el Fondo de Garantía de depósitos (FGD), por lo que si el banco quiebra, no recuperas el dinero.

En el caso de las preferentes nos encontramos ante un negocio en el que tenemos que pasarle nuestro problema A OTRO que a su vez tendría que derivarlo A OTRO, y a su vez A OTRO, y así a perpetuidad y esto se llama NEGOCIO PIRAMIDAL, también conocido en Estados Unidos como Método Pozzi. Un sistema más que conocido por el célebre defraudador Bernard Madoff.
Proponemos a nuestros lectores que elijan en sus comentarios quién es el Madoff español, creemos que hay un número importante de posibles candidatos. No desechemos a ninguno de ellos aunque por desgracia nuestro sistema legal poco tiene que ver con el anglosajón.

El pasado día 31, la Fiscalía Anticorrupción, afirmó categóricamente que las preferentes no constituyen un delito de estafa. El organismo también afirmaba que no ve en su venta que haya habido "un plan preconcebido". Esta no es la única opinión que en los últimos días se ha levantado a favor de este producto financiero. El pasado miércoles la Comisión Nacional del Mercado de Valores, también conocida como el organismo encargado de vigilar el buen funcionamiento de nuestro mercado financiero, afirmó con un argumento que consideramos falaz, que "las preferentes no son una estafa" desviando la responsabilidad a los efectos lógicos de la crisis. Para el regulador, la crisis es un argumento que justifica a las entidades bancarias, sin embargo parece no medir con el mismo rasero a las familias y a los empresarios que han podido llegar a perder sus casas por culpa de este producto financiero o haber pedido un créditos para ampliar su negocio habiéndolo avalado con sus propiedades. Una decisión increíble teniendo en cuenta la praxis leonina de su venta.
La presidenta del regulador, Elvira Rodríguez, sólo ha expedientado a nueve entidades bancarias, y afirma que no puede obligar a que los bancos devuelvan el dinero. Suponemos que la CNMV ha buscado más el beneficio de las entidades que el de miles de afectados que han visto perder sus ahorros ya que aseguran haber recibido mala información sobre la realidad de las preferentes que adquirían. Confiaron sus ahorros de toda una vida a su banquero habitual y hoy se encuentran en la calle. Una hipocresía difícil de asimilar. Y no sólo ésto, el ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa desvió sin pestañear la culpa a los propios clientes que, según afirmó, no terminan de leer correctamente la letra pequeña de los productos financieros que compran. Afirmaciones todas ellas que nos hacen ver que una vez más abogamos por la lucha a favor de las personas frente a las instituciones bancarias que con sus malas praxis han llevado a miles de usuarios a una situación desesperada. Ya lo decía Don Quijote: "Si acaso doblares la vara de la justicia no sea por el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia."

Consideramos a las preferentes como un claro ejemplo de "NEGOCIO PIRAMIDAL"" a pesar de lo que manifieste la fiscalía o la CNMV ya que ha sido un plan claramente PRECONCEBIDO desde sus inicios por sus diseñadores y los responsables de marketing que indicaban cómo y a quién venderlos utilizando las redes comerciales de sus bancos.
Creemos que constituye un claro caso de estafa, ya que se dan los elementos dispuestos en el artículo 248,1 del Código Penal que disponen que "cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno". Creemos que en este caso hay animo de lucro, porque se utiliza el engaño, ya que si la entidad hubiera informado de forma correcta sobre la realidad que reside tras las preferentes, nadie las hubiera comprado y más teniendo en cuenta que en muchos casos se vendía este producto financiero a gentes que no contaban con la adecuada preparación. Consideramos firmemente que en el caso de las preferentes se ha realizado un acto de disposición en perjuicio propio. Más teniendo en cuenta que algunas de las entidades que han emitido este producto financiero sabían de antemano que se encontraban cerca de la quiebra. Y estas preferentes solo servían para tapar los agujeros negros de sus arcas.
También nos planteamos que podríamos estar ante un delito de "Apropiación indebida" recogido en el artículo 252 del Código Penal. Según dispone, "serán castigados con las penas del artículo 249 ó 250, en su caso, los que en perjuicio de otro se apropiaren o distrajeren dinero, efectos, valores o cualquier otra cosa mueble o activo patrimonial que hayan recibido en depósito, comisión o administración, o por otro título que produzca obligación de entregarlos o devolverlos, o negaren haberlos recibido, cuando la cuantía de lo apropiado exceda de cuatrocientos euros. Dicha pena se impondrá en su mitad superior en el caso de depósito necesario o miserable".
Si la entidad financiera careciera de fondos, no se podría siquiera a llegar a la palabra "perpetuidad", aun así es posible que por eficacia y por cuestiones de temporalidad, se halla considerado en estos casos acudir a un proceso civil más que a la vía penal, que sería la más correspondiente.